jueves, 15 de abril de 2010

Los valores como parte de la cultura

Hoy, son loables las campañas en los diversos medios de comunicación, en las escuelas, en las instituciones públicas, en las empresas, en la iglesia y el gobierno, acerca de los valores y de su recuperación.


VALORES

La palabra valor viene del latín valor, valere (fuerza, salud, estar sano, ser fuerte). Cuando decimos que algo tiene valor afirmamos que es bueno, digno de aprecio y estimación. En el campo de la ética y la moral, los valores son cualidades que podemos encontrar en el mundo que nos rodea. En un paisaje (un paisaje hermoso), en un persona (una persona honesta), en una sociedad (una sociedad tolerante), en un sistema político (un sistema político justo), en una acción realizada por alguien (una acción buena), en una empresa (organización responsable), y así sucesivamente.

Aunque son complejos y de varias clases, todos los valores coinciden en que tienen como fin último mejorar la calidad de nuestra vida. La clasificación más extendida es la siguiente:

1. Valores biológicos. Traen como consecuencia la salud, y se cultivan mediante la educación física e higiénica.

2. Valores sensibles. Conducen al placer, la alegría, el esparcimiento.

3. Valores económicos. Proporcionan todo lo que nos es útil; son valores de uso y de cambio.

4. Valores estéticos. Nos muestran la belleza en todas sus formas.

5. Valores intelectuales. Nos hacen apreciar la verdad y el conocimiento.

6. Valores religiosos. Nos permiten alcanzar la dimensión de lo sagrado.

7. Valores morales. Su práctica nos acerca a la bondad, la justicia, la libertad, la honestidad, la tolerancia, la responsabilidad, la solidaridad, el agradecimiento, la lealtad, la amistad y la paz, entre otros.

De la anterior tabla, los más importantes son, sin duda, los valores morales, ya que estos les dan sentido y mérito a los demás. De poco sirve tener muy buena salud, ser muy creyente o muy inteligente o vivir rodeado de comodidades y objetos bellos, si no se es justo, bueno, tolerante u honesto, si se es una mala persona, un elemento dañino para la sociedad, con quien la convivencia es muy difícil. La falta de valores morales en los seres humanos es un asunto lamentable y triste precisamente por eso, porque los hace menos humanos.

Los valores morales son los que orientan nuestra conducta, en base a ellos decidimos cómo actuar ante las diferentes situaciones que nos plantea la vida.
Se relacionan principalmente con los efectos que tiene lo que hacemos en las otras personas, en la sociedad, en la empresa o en nuestro ambiente en general. De esta manera, si deseamos vivir en paz y ser felices, debemos construir entre todos una escala de valores que facilite nuestro crecimiento individual para que, a través de él, aportemos lo mejor de nosotros a una comunidad que también tendrá mucho para darnos. Son, pues, tan humanos los valores, tan necesarios, tan deseables, que lo más natural es que queramos vivirlos, hacerlos nuestros, defenderlos cuando estén en peligro o inculcarlos en donde no existan. En este punto es donde intervienen la moral y la ética.


VALORES, MORAL, ETICA Y ANTIVALORES

Los significados de las palabras moral (del latín mores, costumbres) y ética (del griego ethos, morada, lugar donde se vive) son muy parecidos en la práctica.
Ambas expresiones se refieren a ese tipo de actitudes y comportamientos que hacen de nosotros mejores personas, más humanas. Si bien la moral describe los comportamientos que nos conducen hacia lo bueno y deseable, y la ética es la ciencia filosófica que reflexiona sobre dichos comportamientos, tanto una
como otra nos impulsan a vivir de acuerdo con una elevada escala de valores morales.

Así como hay una escala de valores morales, también la hay de valores inmorales o antivalores. La injusticia, la deshonestidad, la intransigencia, la intolerancia, la traición, la irresponsabilidad, la indiferencia, el egoísmo, son ejemplos de estos antivalores que rigen la conducta de las personas inmorales.
Una persona inmoral es aquella que se coloca frente a la tabla de valores en actitud negativa, para rechazarlos o violarlos. Es lo que llamamos una "persona sin escrúpulos", fría, calculadora, insensible al entorno social que la rodea. El camino de los antivalores es a todas luces equivocado; porque no solo nos deshumaniza y nos degrada, sino que nos hace merecedores del desprecio, la desconfianza y el rechazo por parte de nuestros semejantes, cuando no del castigo por parte de la sociedad.


PALABRAS FINALES

El mundo de los valores es amplio, complejo y en permanente transformación. En cada época aparecen nuevos valores o los viejos valores cambian de nombre. Todos somos libres, además de escoger nuestros valores y de darles el orden y la importancia que consideramos correctos de acuerdo con nuestra manera de ser y de pensar. Sin embargo, hay valores que no cambian, que se conservan de generación en generación, siempre y en todas partes. Valores universales, que exigiríamos a cualquier persona.

De los valores depende que llevemos una vida grata, alegre, en armonía con nosotros mismos y con los demás; una vida que valga la pena ser vivida y en la que podamos desarrollarnos plenamente como personas y trabajadores.

6 comentarios:

  1. Lo importante de vivir los valores es ser auténticos vivirlos con felicidad!!! No solo por el que dirán sino que me nace ser de esa forma.

    Una mejor manera de enseñar los valores es con el ejemplo. Recordar que siempre detrás de nosotros hay un pequeño que nos quiere imitar este puede ser hijo, sobrino, ahijado, vecino, ALUMNO...
    Adelante colega!!!

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  2. Debemos esforzarnos como futuros docentes en fomentar los valores, no solo en las aulas o en el hogar, hay que vivir en valores para estar en paz con nosrotros mismos y ser ejemplos a seguir.

    En una sociedad tan corrompida como en la que estamos(corrupción, libertinaje,delincuencia, etc...)solo con personas formadas en valores podremos mejorar.

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  3. Se debe educar en valores en las instituciones fundamentales de la sociedad para poder aspirar a un ciudadano ejemplar, esto es, en la familia, la escuela, la iglesia... Los niños de hoy están expuestos a un mundo muy crudo y simplista, por lo tanto, si no los educamos como seres humanos sensibles, con valores para enfrentar el mundo, no podemos pretender que ellos lo sean... !Sólo se da lo que se tiene!

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  4. Amigo pero pase por psicopedagogia-yaklin.blogspot.com, lo estoy esperando jeje. buena suerte!!!

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  5. Los valores son y seran parte en cada una de nuestras vidas y debemos educar en valores en todos los ambitos considerando que cada dia mas se estan perdiendo los valores en nuetra sociedad......Atrabajar loss valores.

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  6. En nuestras vivencias cotidianas, ¿qué entendemos por educación familiar?. Vamos a basarnos en algunas escenas de la vida diaria para enmarcar este pequeño artículo que nos propone reflexionar sobre la educación que damos a nuestros hijos.

    Estas viñetas, en clave de humor, muestran una situación de enseñanza y de aprendizaje entre padres e hijos. El padre sirve de punto de referencia para la conducta del hijo, y, la madre se sirve de un estereotipo: "el hombre de provecho como opuesto de hombre vago", poniendo de manifiesto una teoría implícita, fruto de la imagen tradicional del hombre, reprochando la conducta del padre, al tiempo que lo desprecia. En esta escena se reflejan tres ejes fundamentales para la educación de los hijos:
    Los puntos de referencia: Son guías, modelos que los hijos tienden a imitar. Se refieren también a normas, reglas, valores que van a fomentar actitudes positivas en los hijos.
    El ejemplo. De nada sirve lo que la madre diga al niño. El ejemplo viviente del padre, tiene una mayor fuerza. El ejemplo es importante, si queremos que el niño cambie de actitud o mejore una conducta, tiene que ver coherencia entre lo que los padres piensan, dicen y hacen.
    El amor promueve la acción educativa familiar, es el motor. El amor no es un dejar hacer. A veces, es también decir no. Los niños no saben distinguir lo que está bien de lo que está mal, lo que es peligroso de lo que no es, y es necesario hacérselo ver, pero dando lugar al razonamiento, al diálogo, a la comunicación.

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